ellektra (ellektra) wrote,
ellektra
ellektra

[libro] Las costumbres nacionales

Título: Las costumbres nacionales
Título original: The Custom of the Country
Autora: Edith Wharton
 454 páginas
Alba Editorial
ISBN: 978848428376

Sinopsis:

La familia Spragg, que se ha hecho rica en una pequeña ciudad del medio oeste, lleva dos años viviendo en Nueva York sin conseguir abrirse paso en su intrincada maraña de jerarquías sociales. Son “gente corriente” que “aún no ha aprendido a avergonzarse de ello”. Su hija Undine, ayudada por su encanto y extraordinaria belleza, logra hacerse un hueco en el gran mundo y despertar admiración, aunque no tarda en comprender que en él los hombres la ven como “materia de pura carne”. Persiguiendo la respetabilidad, se casa con Ralph Marvell, miembro de uno de los más distinguidos clanes de la vieja Nueva York, pero habrá de descubrir que no siempre el buen nombre y el dinero van en el mismo lote. Poco dispuesta a renunciar a ninguna de las dos cosas, el matrimonio se convierte para ella en una carrera, como los negocios o las tierras lo son para los hombres. Un atildado conde francés y un enérgico especulador norteamericano la esperan en el accidentado –a veces trágico- camino de su ascensión.

Voy a empezar mi comentario del libro hablando un poco de otras cosas, como que cuando fui a la biblioteca a por él estuve a punto de traerme también El Cuento de la Criada (u otro, no me acuerdo), pero al final traje sólo el de Edith Wharton porque temía que dos libros fueran demasiado. Sobre todo porque lo que no quería era terminar uno y empezar otro inmediatamente. Quería dejar un poco de tiempo entre libro y libro para no agotarme y “rumiar” un poco lo que había leído de cara al post que le dedicaría. Tenía 3 semanas para leerlo y la posibilidad de renovarlo por otras 3. Seis semanas en total. Bueno, pues lo he leído en unos 8 días. Podría haber sacado otro y leerlo a continuación para así no ir tanto a la biblioteca, que ahora empiezan con horario de verano (por la mañana) y es un rollo.

Así que, centrándome en “Las Costumbres Nacionales”, tengo varios pensamientos. Personalmente prefiero las historias de época en donde todavía no hay electricidad ni vehículos a motor, pero esta novela de Edith Wharton engancha de una forma increíble a pesar de ello; y resulta fascinante pese a la petarda de su protagonista. Que lo haya devorado en sólo una semana es señal de lo bien que escribe esta señora, de lo bien que conocía a la sociedad de su época y cómo escribe sus personajes. Admito que aun así me ha costado leerlo. A menudo tenía que parar de leer porque me hervía la sangre cada vez que Undine Spragg, nuestra horrible heroína, hacía de las suyas, y por hacer de las suyas quiero decir hacer lo que considera necesario con tal de lograr lo que quiere, incluso si arruina la vida de los que están a su alrededor. Sólo le importan sus deseos y lo que cree que ha nacido para tener. Es una sociópata de libro.

Flipas mucho con ella hasta el final. Las mentiras que llega a soltar con tal de quitarse a la gente de en medio y conseguir lo que quiere…

Spoiler:

Como por ejemplo el pobre  Ralph Marvell. Bueno, antes de hablar de él resaltar una cosa curiosa que te da una pista de que su parte en la historia va a acabar mal: apenas conocemos a los hombres con los que se casa Undine antes de casarse con ellos. No se nos presentan historias elaboradas sobre lo mucho que se quieren ni mierdas de esas, probablemente porque ella no les quiere de verdad sino como meros instrumentos para lograr sus objetivos de riqueza y popularidad. Se les nombra, se habla de cómo la miran enamorados y tal y cual pascual, pero aparte de eso nada.

Ahora, yo no esperaba sufrir tanto por el pobre Ralph Marvell, su primer marido. Primero no entiendo que se enamore de ella, pero claro, es súper guapa y pasa lo que pasa, que está completamente cegado por lo guapa que es. Pasa tiempo hasta que se le cae la venda de los ojos, pero incluso entonces es presa de las maquinaciones de ese monstruo que criaron los Spragg. Una vez separados, le cuesta mucho tener un orden en su vida que le dé tranquilidad, y cuando por fin lo consigue ella vuelve para asestarle un último golpe. Ante la perspectiva de poder perder a su hijo, se lanza a una actividad que si sale bien, podría darle mucho dinero. Pero no sale bien ni en el momento adecuado y decide suicidarse. Me dio tantísima pena… Aunque al mismo tiempo me enfadé con él porque no entiendo que deje tirado a su hijo de esa manera. El dolor empeora cuando más tarde se nos cuenta que de hecho acabó recibiendo mucho dinero como resultado de esa operación (sólo que llegó más tarde de lo esperado), dinero que fue a parar a su hijo Paul. Y esa guarra de Undine sigue con su vida.

Tras separarse de Ralph, Undine cuenta mentiras sobre que él trabajaba mucho y se sentía abandonada, lo que la llevó a separarse y arrejuntarse con un conde francés; cuando lo cierto es que Ralph trabajaba a destajo en algo que además no le gustaba para poder tener dinero con el que pagar todas las facturas de Undine. Cuando Undine se separa del francés, también cuenta mentiras sobre que la trataba mal.

Bueno, a lo mejor me equivoco al decir que Undine es una sociópata porque lo cierto es que sí tiene sentimientos, algo de humanidad le queda. Está enterrada bajo capas de frivolidad y egoísmo, pero algo hay. No lo suficiente, eso sí. En la vida había conocido a un personaje tan odioso. Está ahí arriba con Palpatine en mi lista de personajes más odiados.

Respecto a esos dos hombres, me da pena que el hijo de Ralph y Undine, Paul Marvell, no recuerde a su verdadero padre y haya redirigido sus afecciones a su padre francés. En cualquier caso, los dos hombres parecen haber sido buenos con el niño y al final se quedan a un lado por la ambición desmedida de Undine.

En cuanto a otros personajes, admito que Elmer Moffat acaba cayéndome bien. Hay cosillas sueltas que no me gustan de él pero en el fondo me gusta. Es con toda probabilidad el hombre más parecido a Undine, al que puede unirse por motivos no sólo económicos, pero todos sabemos que de no tener un centavo al final del libro, Undine no se habría casado con él. Y es una pena porque los sentimientos de él por ella parecen ser genuinos. Ahora, el final… Jo, jo, jo, es que Undine sería capaz de darle la patada a Moffat porque ella cree que ha nacido para ser la esposa de un embajador (quiero decir si Elmer no quiere esos rollos, que parece así)

Flipo mucho con la historia y con su protagonista. PEDAZO PETARDA.

La clave del libro es que Undine trata sus relaciones como un negocio y ella es un auténtico tiburón de los negocios. Pero como en esa época las mujeres no tenían mucho que hacer aparte de casarse, ella saca el máximo partido a lo que le toca y aspira siempre a más. Creo que lo recomendaría sin pensarlo mucho pero advirtiendo a cualquier que quiera leerlo que la protagonista es INSUFRIBLE, y de hecho ha habido gente que no ha podido terminar el libro por culpa de la protagonista.
Tags: edith wharton, libros, libros:2018
Subscribe
  • Post a new comment

    Error

    default userpic

    Your IP address will be recorded 

    When you submit the form an invisible reCAPTCHA check will be performed.
    You must follow the Privacy Policy and Google Terms of use.
  • 0 comments